El estrés crónico, la sobrecarga, el burnout y la depresión son problemas cada vez más frecuentes.
En la era de la información estamos más conectados que nunca. Nos mantenemos permanentemente activos y disponibles, recibimos y procesamos información sin pausa y afrontamos un ritmo de vida acelerado y unas exigencias elevadas.
En los últimos años, el diagnóstico de burnout se ha vuelto cada vez más habitual.
Además de un diagnóstico preciso, damos especial importancia a una terapia adaptada a cada persona.
El plan se elabora después de descartar causas físicas y valorar la gravedad de los síntomas. Puede incluir psicoterapia, tratamiento farmacológico cuando esté indicado, medidas de recuperación y apoyo al estilo de vida; los procedimientos complementarios se coordinan con la atención psiquiátrica o psicoterapéutica. Una crisis aguda o la presencia de pensamientos suicidas requiere ayuda médica inmediata y no debe tratarse únicamente en una consulta de medicina complementaria.
Dra. Dorothea Schleicher-Brückl