En los últimos años, dos avances han aportado numerosos procedimientos diagnósticos a la medicina: la miniaturización y la digitalización de la información. Ambos hicieron posible la secuenciación casi completa del genoma humano a comienzos del milenio. Desde entonces, estos conocimientos ofrecen claves importantes para comprender el origen de la salud y la enfermedad.
Esta evolución constituye la base de los métodos diagnósticos modernos de biología molecular, que permiten obtener resultados cada vez más precisos y específicos. Los análisis de sangre convencionales se limitaban a unos pocos parámetros metabólicos, complementados en ocasiones con vitaminas, oligoelementos o parámetros inmunológicos. Hoy disponemos de una amplia gama de pruebas que aporta información mucho más detallada, por ejemplo, en el estudio de alergias e intolerancias.
Se estima que entre 20 y 30 millones de personas en Alemania presentan reacciones alérgicas a determinadas sustancias. Millones más padecen intolerancias a la lactosa, el gluten, la fructosa o la histamina. Los síntomas pueden incluir reacciones cutáneas, dolor articular, asma o diarrea. Las pruebas convencionales no siempre permiten identificar una causa clara, sobre todo cuando intervienen patógenos como las borrelias, las clamidias o las levaduras.
Los métodos actuales permiten determinar con mayor claridad qué sustancias desencadenan reacciones inmunitarias, como fiebre o inflamación, y qué reacciones cruzadas se producen en caso de alergia. Las pruebas se seleccionan según la historia clínica; los paneles amplios sin una sospecha concreta pueden producir resultados difíciles de interpretar. La aféresis se reserva para indicaciones médicas específicas y no constituye un tratamiento general de alergias o intolerancias.
A continuación, y siempre en función de la situación individual, apoyamos la regulación del sistema inmunitario con métodos como:
La salud bucodental puede influir en el bienestar general. Si aparecen molestias después de un tratamiento dental, deben descartarse primero causas locales frecuentes, como una infección, un problema mecánico o una inflamación. Las reacciones alérgicas a metales u otros materiales son posibles, aunque poco frecuentes, y requieren una evaluación dirigida.
Cuando la historia clínica sugiere una reacción a un material dental, pueden ser útiles pruebas alergológicas validadas y una coordinación con odontología. No recomendamos pruebas de compatibilidad indiscriminadas, porque un resultado de laboratorio aislado no siempre predice una reacción clínica. La terapia neural de la región bucal y mandibular es un enfoque complementario con evidencia limitada y no sustituye la evaluación odontológica.
Dr. Peter Schleicher
Las revisiones periódicas son una parte importante de la prevención. No deberían limitarse a los análisis habituales de lípidos, hormonas y marcadores inflamatorios. Por eso, además de las pruebas generales de laboratorio que ofrecen una visión global del estado de salud (chequeo básico), nuestra consulta realiza una evaluación inmunológica personalizada y adaptada a las necesidades de cada paciente.