El hígado transforma nutrientes, metaboliza medicamentos y participa en la eliminación de sustancias que el organismo no necesita. En una persona sana realiza estas funciones de manera continua; no acumula «toxinas» que deban eliminarse periódicamente mediante zumos, ayunos o productos detox.
Cansancio o molestias digestivas no permiten diagnosticar una enfermedad hepática. Según los antecedentes pueden ser útiles análisis de transaminasas, gamma-GT, fosfatasa alcalina, bilirrubina y parámetros de síntesis, además de una ecografía. Los resultados siempre deben interpretarse en conjunto.
Entre las causas frecuentes de alteración hepática se encuentran el hígado graso asociado a factores metabólicos, el alcohol, las hepatitis víricas, algunos medicamentos y enfermedades autoinmunes o hereditarias.
Ningún alimento concreto «limpia» el hígado. Verduras, legumbres, fruta, cereales integrales, frutos secos y grasas insaturadas forman parte de un patrón saludable, pero no sustituyen el tratamiento de una enfermedad diagnosticada.
Ictericia, orina muy oscura, heces claras, abdomen hinchado, vómitos con sangre, somnolencia o confusión requieren valoración médica rápida. Una sobredosis de paracetamol es una urgencia incluso antes de que aparezcan síntomas.
En nuestra consulta aclaramos los factores de riesgo, solicitamos únicamente las pruebas necesarias y coordinamos el seguimiento especializado cuando los hallazgos lo requieren.
3 de agosto de 2022