La hemocromatosis puede causar daño hepático, diabetes, alteraciones cardiacas y otros problemas si la sobrecarga de hierro no se trata. Cuando se detecta a tiempo, es posible prevenir gran parte de estas complicaciones.
Es el tratamiento estándar. Se extrae sangre de forma periódica para que el organismo utilice el hierro almacenado al fabricar nuevos glóbulos rojos. Al principio las sesiones pueden ser frecuentes; después se establece una fase de mantenimiento según la ferritina y la hemoglobina.
Este procedimiento separa y retira selectivamente los glóbulos rojos y devuelve los demás componentes sanguíneos. Puede reducir el número de sesiones en pacientes seleccionados, pero necesita equipamiento especializado, un acceso venoso adecuado y una valoración individual.
Los medicamentos quelantes se reservan principalmente para personas que no pueden someterse a extracciones de sangre o cuya sobrecarga se debe a transfusiones. Requieren un seguimiento estrecho por sus posibles efectos adversos.
El tratamiento se controla con hemoglobina, ferritina y, según el caso, saturación de transferrina y evaluación de órganos. No debe interrumpirse solo porque desaparezcan los síntomas.
Encontrará más información en la sección sobre tratamiento de la hemocromatosis. Para una valoración personal, puede solicitar una cita.
4 de noviembre de 2020