El hierro es esencial para transportar oxígeno y producir energía. Sin embargo, cuando se acumula en exceso puede dañar el hígado, el corazón, el páncreas, las articulaciones y otros tejidos.
Al principio puede no haber molestias. Con el tiempo pueden aparecer cansancio, dolor articular, pérdida de libido, alteraciones hepáticas, diabetes, problemas cardiacos u oscurecimiento de la piel. Ninguno de estos signos es exclusivo de la sobrecarga de hierro.
La saturación de transferrina y la ferritina orientan el estudio. Según el caso se añaden pruebas genéticas, resonancia magnética del hígado u otras exploraciones. El tratamiento depende de la causa: puede consistir en flebotomías, eritrocitaféresis o quelación del hierro.
No suele ser necesaria una dieta extremadamente restrictiva. Se recomienda evitar suplementos con hierro o dosis altas de vitamina C sin indicación y limitar el alcohol, especialmente si existe daño hepático. Las personas con hemocromatosis deben evitar el marisco crudo por el riesgo de infecciones graves por Vibrio.
24 de febrero de 2022