Durante los primeros meses y años se establecen bases importantes para el desarrollo emocional, social y cognitivo. Un entorno seguro, el contacto afectivo y una respuesta sensible a las señales del bebé favorecen este proceso.
Cada niño se desarrolla a su propio ritmo. El acompañamiento no consiste en acelerar etapas, sino en ofrecer cercanía, juego, lenguaje y estabilidad, y en consultar con pediatría cuando surgen dudas.
La Dra. Dorothea Brückl y Abbas Schirmohammadi abordan estas cuestiones en el artículo «El camino hacia una vida feliz», publicado en Naturheilkunde Journal 08/2018.
Leer el artículo en alemán (PDF)11 de septiembre de 2018