Las alergias son reacciones de hipersensibilidad en las que el sistema inmunitario responde de forma desproporcionada a sustancias que, por lo general, son inocuas. Entre los alérgenos más frecuentes se encuentran el polen, los ácaros del polvo, determinados alimentos, el pelo de animales y los venenos de insectos.
Sus manifestaciones son muy variadas: pueden afectar a las vías respiratorias, los ojos, la piel o el aparato digestivo. La intensidad también difiere de una persona a otra y puede cambiar con el tiempo.
Tras un primer contacto, el sistema inmunitario puede sensibilizarse frente a un alérgeno. En exposiciones posteriores libera mediadores inflamatorios, como la histamina, que provocan los síntomas característicos. Según el tipo de alergia, la reacción puede aparecer en pocos minutos o varias horas después.
La dificultad respiratoria, la hinchazón rápida de la lengua o la garganta, el mareo intenso o un colapso circulatorio pueden indicar una anafilaxia. Ante estos signos, llame de inmediato al servicio de emergencias (112) y utilice la medicación de urgencia prescrita, si dispone de ella.
Si los síntomas se repiten, una evaluación alergológica permite identificar el desencadenante y establecer un tratamiento individualizado.
11 de marzo de 2019